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viernes, 6 de diciembre de 2013

vino de naranja



En marzo fuimos dos semanas a Mendoza y nos alojamos en lo de Cecilia y Daniel.*
Esa noche, habían preparado una raclette que estaba para chuparse los dedos. Mientras terminaban de servir lo que la acompañaría y conversábamos de esto y aquello, nos convidaron vino de naranjas amargas.
Yo lo conocía porque lo había visto alguna vez en una mesa pero no lo había probado hasta ese momento. Y me encantó; es un aperitivo perfecto.
Nos regalaron una botella que, en nuestra mesa, duró un puñado de aceitunas, así que me puse en campaña para encontrar una buena receta y hacerlo yo misma.
Ya estaba haciendo pucherito pensando dónde iba a encontrar naranjas amargas porque en la receta original se usan naranjas de Sevilla pero, afortunadamente, di con la receta de David Lebovitz o mejor dicho con las recetas. David, sabiendo que no siempre se encuentra este ingrediente tan fácilmente, incluye dos versiones en su libro: con naranjas amargas (de Sevilla) y con las comunes.
Si les gusta el alcohol, los aperitivos, el vermut (qué moderna soy) ésta es una receta que vale la pena probar porque además de refrescante, rico y hasta digestivo, este vino es facilísimo de hacer, solo hay que mezclar los ingredientes.



Receta de David Lebovitz, del libro Ready for Dessert. My best recipes

Ingredientes

Azúcar 100 g
Vodka 125 ml
Vino rosado 750 ml
Canela en rama 1
Chaucha de vainilla 1/2
Naranjas ombligo 2 unidades
Limón 1

Rinde aproximadamente 1 litro

Preparación

1- En un frasco o jarra de vidrio grande, mezclar el azúcar, el vino rosado, el vodka, la media chaucha de vainilla (cortada longitudinalmente) y la rama de canela.
2- Agregar las 2 naranjas y el limón cortados en cuartos.
3- Taparlo bien y dejarlo en un lugar oscuro y fresco por 2 semanas y media. Agitarlo cada 2 ó 3 días.
4- Colarlo bien con un lienzo (para evitar que se filtren los pedacitos de la canela en rama, las semillas de la vainilla, la fruta) y envasarlo en botellas completamente limpias. Refrigerar.
5- Servir bien frío y con unos cubitos de hielo. 

*Si van a San Rafael, les recomiendo fervientemente De Bouche à Oreille. Me gustó muchísimo todo: la posada, la comida, la excelente atención y cuidado en cada detalle.

jueves, 7 de noviembre de 2013

tapenade

El tapenade (como el labneh) pertenece a la categoría no-receta. Así es como suelo catalogar las recetas fáciles, rápidas, simples, con poquísimo tiempo de preparación y esfuerzo.
Para los que aún no lo conocen, les cuento que es una pastita riquísima a base de aceitunas negras, alcaparras, anchoas y aceite de oliva. Muchas veces se modifican un poco los ingredientes para adaptarlo al gusto de quienes lo consumen. Como todo, como siempre; como hacemos con el mate: con cascarita de limón, menta, jengibre, manzanilla, etc.
Es muy popular en la Provenza, imagínense que con todos esos olivares algo bueno tenía que salir. Bueno, no sé, yo soy muy fan de las aceitunas así que para mí esta receta es perfecta. Normalmente, se sirve sobre una tostada de baguette pero, por supuesto, pueden prepararlo para servir junto a otros dips y que cada uno lo acompañe con lo que quiera. De a cucharadas, también ¿por qué no?
Esta vez se me antojaron las tablitas crocantes de Claudio Olijavetzky; les dejo la receta también. Si no son amantes de las aceitunas, pueden usar estas tablitas para acompañar cualquier otro dip o comerlas solas. 










Tapenade

Ingredientes

Aceitunas negras descarozadas y picadas 115 g  (si son buena calidad, tanto mejor)
Anchoa 1 unidad
Ralladura y jugo de ¼ de limón
Romero fresco o seco1 pizca
Tomillo fresco o seco 1 pizca
Pimienta de cayena o negra 1 pizca
Aceite de oliva extra virgen 1 cucharada sopera aproximadamente

Preparación

Colocar todos los ingredientes en una procesadora o licuadora y procesar. Si es necesario, remover los pedacitos de aceitunas de las paredes del vaso para que se procesen bien los ingredientes y se forme una linda pasta/puré. Ustedes eligen si quieren una pasta más homogénea o menos desmenuzada.
Chequeen la consistencia y, si la prefieren menos espesa, van agregando aceite de a gotitas hasta llegar al punto deseado.
Prueben el sabor y, si hace falta, rectifiquen condimentos (hierbas, limón, pimienta)

Otras versiones

Pueden reemplazarse las aceitunas negras por verdes.

Puede reemplazarse la mitad de las aceitunas por tomates secos.

Para hacerla más un poquito más salada (aunque naturalmente lo es), agregar algunas alcaparras escurridas.

***

Tablitas crocantes

Ingredientes

Harina 0000 250 g
Cucharadita de sal 1 (5 g)
Extracto de malta* ½ cucharadita
Levadura fresca 8 g (o levadura seca 3 g)
Agua 125 ml
Aceite de oliva 25 ml

Rinde aproximadamente 36 unidades (20 cm de largo).
Pueden conservarse entre 2 y 3 días en u recipiente hermético.

*Puede reemplazarse por miel.

Procedimiento

1- En un bol grande, mezclar la harina, la sal y el extracto de malta. Incorporar la levadura disuelta en el agua y, por último, el aceite de oliva.
2- Colocar sobre la mesa y amasar hasta obtener una masa lisa. Dejar descansar durante 20 minutos, cubierta con film.
3- Pasado este tiempo, dividir la masa en dos partes. Estirarlas (dejar cubierta la pieza restante mientras trabajan con la primera) hasta que alcancen el tamaño de las bandejas para horno que usarán y un grosor inferior a los 3 mm.
Pincelar la superficie con aceite de oliva; dar vuelta la masa y pintar también la base. Pinchar con tenedor.
4- Decorar con lo que les guste; puede ser queso rallado, semillas de sésamo, orégano, pimentón, etc.
5- Cortar tiras de 3 cm de ancho, en forma transversal, para que cada tablita tenga un poco de cada sabor (queso, pimentón, orégano).
6- Colocar las piezas en bandejas aceitadas, una al lado de la otra. Dejar reposar durante 10 minutos y llevar a horno precalentado a 160ºC, hasta que las tablitas estén secas y empiecen a dorarse, alrededor de 15-20 minutos, dependiendo de la potencia de su horno.
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