st

martes, 26 de enero de 2016

parfait de café


He aquí una versión del parfait helado, mucho más fácil y rápida que la preparada con el batido de yemas y almíbar caliente, y que el maestro Felder simplifica al prescindir de este paso. Esto quiere decir que se bate, se mezcla, se refrigera y se es fan para siempre. Lo importante en esta receta es usar un café de buena calidad y si es expresso, mejor.

Receta de Christophe Felder, incluida en la revista Fou de Pâtisserie, edición nº 12. 

Ingredientes

Huevos 6
Azúcar 160 g
Café expresso 1 pocillo/87 ml
Café soluble 10 g
Crema de leche 500 ml

Preparación

1- Separan las claras de las yemas. Reservan las claras.
2- Baten las yemas con el azúcar hasta que la mezcla se vuelva pálida y cremosa.
3- Mezclan el café tibio con el café soluble*, luego lo añaden a las yemas batidas.
4- Baten la crema bien fría a punto Chantilly** y la añaden a la preparación anterior, mezclando delicadamente con espátula de goma.
5- Baten las claras a nieve (bien firme) y las incorporan delicadamente y con movimientos envolventes a la preparación anterior.
6- Vierten la mezcla en un molde forrado*** con film y lo llevan al freezer durante al menos 4 horas.
Antes de servirlo, pásenlo unos minutos a la heladera para que esté más cremoso.


En la revista se indica que la receta rinde 6 porciones pero, en realidaT, rinde 16 por lo que hice un domo y 8 parfaits individuales. Debo admitir que esto no representó un problema en absoluto :o peeeero si quieren preparar menos, hacen la mitad de las cantidades y listo.   


Que tengan una muy buena semana, sin demasiado calor (o frío)



Notas

*Yo, además, infusioné los granos de 4 semillas de cardamomo porque me encanta.
**2 minutos antes de batir la crema a punto Chantilly conviene pasar al freezer el bol con la crema ya fría y los ganchos de la batidora; se hace mucho más rápido y queda mejor. 
***Si usan molde de silicona el film no es necesario (¿esto es una obviedad, no?).

lunes, 10 de noviembre de 2014

panna cotta de café

Cremosa, con un pronunciado sabor a café y constelación de vainilla; los que amamos esta bebida encontramos en esta receta otra forma de seguir consumiéndola en dosis razonables, cuando empieza a hacer calor. Y les diría que, incluso, a los que les resulta indiferente pueden encontrarle una vuelta de tuerca a su sabor en este simple postrecito. 
Yo prefiero hacerla en moldes chicos porque —aunque no parezca es contundente pero todo depende de la gula de cada uno y de cómo se sirva: como postre o simple bocado dulce cuando el azúcar nos reclama.

Se prepara en 15 minutos y en unas pocas horas está lista.



Ingredientes

Aceite para los moldes
Crema 400 ml
Chaucha de vainilla 1
Azúcar negro 55 g
Café instantáneo 4 g*
Gelatina sin sabor en polvo 4 g*

Preparación

1- Aceitan ligeramente 6 moldes chicos. Es preferible usar moldes de acero inoxidable o metálicos para que sea más fácil desmoldarlas.
2- En una cacerola ponen la crema con la chaucha de vainilla, a fuego moderado durante 5 minutos. Añaden el azúcar, suben un poco el fuego y la dejan hasta que esté humeante, pero cuidando que no hierva. Cuando empieza a hervir, la retiran del fuego. Esperan un minuto y, luego, retiran la chaucha de vainilla.
3- En otro recipiente chico de vidrio, disuelven el café y la gelatina con 3 cucharadas soperas de agua tibia; tiene que quedar todo muy bien disuelto.
4- Cuando la crema ya está tibia, añaden unas cucharadas a la gelatina previamente disuelta con el café y revuelven bien para que todo bien incorporado. Luego, la añaden a la crema y revuelven nuevamente.
5- Dejan entibiar 5 minutos, mezclando un poco para que no se forme una piel.
6- Vierten la crema en los moldes mezclando cada vez para repartir bien las semillas de la vainilla y la dejan en la heladera, por los menos 3 horas, cubierta con film (el film no tiene que estar en contacto con la crema). 


sábado, 19 de julio de 2014

sablés bretons

Algo rico para el té, el café o algún licorcito. Que quede rico solo o untado con algún dulce, nutella, dulce de leche, curd de limón, etc. Que vaya con frío o con calor y que pueda transformarse en postre rápidamente. Que lleve pocos ingredientes y poco tiempo de preparación.
La respuesta tiene nombre y apellido: sablés bretons.
Blogging tips