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viernes, 8 de agosto de 2014

cosas ricas de las sierras























A mi adorada C. le gustaba decir: "un abrazo sin un beso es como un tallarín sin queso". Y yo agrego que un queso sin un vino se queda a mitad de camino. Haciéndonos eco de nuestros propios refranes, fuimos a comprar unas hormas y, ya que la bodega de Saldungaray nos quedaba de paso, también compramos un par de botellas de vino.
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